Este 15 de agosto debía cumplirse el cuarto año de aquella coalición de partidos políticos y organizaciones sociales que habían logrado cortar con 60 años de hegemonía del partido colorado poniendo al mando de gobierno a Fernando Lugo como presidente y Federico Franco, vicepresidente de la República.
Nadie en ese momento pudiera haber imaginado que de ese tiempo a esta parte ambos representen los sectores políticos más opuestos del país.
GOBIERNO ALIANZA
Si fue difícil conformar la hoy inexistente Alianza Patriótica para el Cambio (APC) y lograr vencer en las urnas a la Asociación Nacional Republicana (ANR), más difícil fue posteriormente congeniar posturas para llevar adelante un gobierno que, con sus luces y sus sombras, representaba ese clamor de cambio que durante tanto tiempo exigió el ciudadano paraguayo.
Sería impropio reconocer que a pesar de las diferencias y constantes fricciones al interior del gobierno de la alianza se produjeron importantes avances para el país sobre todo en el área social. También hubo un despegue en materia económica alcanzando en 2010 el histórico crecimiento de 15 %, además del acuerdo alcanzado con Brasil para la triplicación en el pago de compensación por ceder energía de la representa de Itaipu.
CAMPAÑA MEDÍATICA
Sin embargo, la fuerte campaña mediática por parte de varias cadenas de comunicación, sumada a los errores políticos cometidos por los propios aliancistas y la poca cintura política de Lugo para ser claro y “rápido” en la toma de decisiones concretas sobre diversos problemas como la seguridad, hicieron que el descontento vaya creciendo.
Así fue como durante los años de gobierno de Lugo en más de 20 ocasiones se escucharon voces que pedían la destitución del ex obispo mediante un juicio político. Hasta que llegó aquella trágica mañana del viernes 15 de junio de 2012 en donde se sucedieron los hechos hoy conocidos como la “masacre de Curuguaty” donde fallecieron 17 personas, 11 campesinos y 6 policías.
El PLRA principal partido con presencia parlamentaria que hasta ese momento se consideraba “aliado de Lugo” había advertido al entonces presidente que si no destituía al ministro del Interior, Rubén Candia y al comandante de la Policía Nacional, Arnaldo Sanabria, respaldarían un eventual juicio político. Lugo guardó silencio y los liberales, tras una reunión de su directorio, decidieron apoyar la destitución del mandatario.
JUICIO POLÍTICO
Fue así como el 21 de junio se presentó en Cámara de Diputados en horas de la mañana el Libelo Acusatorio que constaban de 5 puntos por los que supuestamente Lugo había incurrido en “mal desempeño de sus funciones”. En horas de la tarde de ese mismo día la Cámara de Senadores aprueba el procedimiento con el que se llevaría adelante el juicio político.
Al día siguiente, con cerca de 5 mil personas en la Plaza de Armas repudiando el juicio que se estaba llevando adelante en contra del gobierno de Lugo, 39 votos en Cámara de Senadores declararon “culpable” al ex obispo y lo cesaron del cargo. Esa misma noche en la Sala Bicameral del Congreso Nacional asumió el mando, Federico Franco, quien ocupaba el cargo de vicepresidente.
REPERCUSIONES
Este 15 de agosto de 2012 los grupos sociales y partidos de izquierda que aun apoyan a Lugo realizan un Foro Social “Paraguay Resiste” en el que debaten los alcance que tuvo lo que denominan fue un “quiebre democrático”. Realizaron en la mañana de este miércoles durante los actos conmemorativos por el aniversario 475 de Asunción un “escrache” contra Federico Franco cuando este ingreso a comprar alimentos en un conocido bar tildándolo de “golpista”.
A nivel internacional la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) ratificó nuevamente esta semana la suspensión del Paraguay como miembro del bloque, misma postura asumida por el Mercado Común del Sur (MERCOSUR). Si bien la Organización de Estados Americanos (OEA) todavía no ha sentado una postura definitiva sobre lo ocurrido en Paraguay, tampoco ha reconocido al gobierno de Franco.
En el mundo hasta la fecha solamente 4 países reconocen a Federico Franco como presidente de la República. Ellos son; Canadá, Vaticano, Líbano y Panamá. Según datos del Banco Central del Paraguay (BCP) los niveles de exportación de junio a agosto disminuyeron en un 9% mientras que la importación bajó en un 4%, como efectos de la crisis política vivida en Paraguay.