Este miércoles las víctimas y familiares de victimas del incendio del ex supermercado Ycuá Bolaños recordaron los ocho años de la tragedia que se llevó la vida de 400 personas y dejó más de 500 heridos un domingo 1 de agosto de 2004. Entre llantos, música y gritos reclamando justicia, a las 11:20 AM (hora en que comenzó el siniestro) lanzaron 400 globos blancos al cielo mientras sonaba la alarma de los carros del Cuerpo de Bomberos.
La bandera paraguaya con la fotografía de los caídos sigue haciendo derramar lágrimas a las familias de los fallecidos que, a pesar del tiempo y de haber retomado de alguna manera la cotidianidad de sus vidas, siguen sintiendo el mismo dolor de aquel domingo frío de cielo abierto.
JUSTICIA DE PUERTAS CERRADAS
“Fue un día bello como el de hoy. En una caja registradora que se quemó totalmente increíblemente el último ticket emitido a las 11: 19 y en un segundo más comienza la primera explosión. Es la historia que los sobrevivientes pudieron contar”, manifestó a Radio Viva, Carmen Rivarola, de la coordinadora de víctimas del Ycuá Bolaños.
Lamentó que esas puertas cerradas del local comercial, que condenaron a la muerte a tantas personas no lo vieron abogados, camaristas ni ministros de la Corte Suprema. “Más puertas después se fueron cerrando, creo las puertas de la justicia paraguaya hasta hoy siguen cerradas para nosotros”, resaltó.
Por su parte, Rumilda Benítez, otra familiar de víctimas aseveró que la justicia sigue siendo ciega, sorda y muda, porque si bien los principales responsables de la firma comercial (Juan Pío y Daniel Paiva) están hoy cumpliendo sus penas privativas de libertad, los 12 y 10 años de condena es muy poco para la magnitud de lo ocurrido.
PELIGRO LATENTE
Rubén Urbieta, decano de la Universidad Columbia perdió a su padre, madre y sus dos hermanas en el incendio del supermercado ubicado en el barrio Santísima Trinidad. Valoró la lucha ciudadana emprendida por la asociación de víctimas que si bien no logró el resarcimiento real de lo ocurrido, tuvo varias conquistas en esta batalla legal.
“La muerte es algo irremediable, pero sí todos somos vulnerables si continúan las instituciones sin hacer las cosas bien. Luchar con la corrupción. Caemos en prácticas que pueden llevar a tragedias de igual magnitud”, resaltó.
MUSEO DE LA MEMORIA
La ex ministra de la Secretaría de la Niñez y quien durante muchos años fue una férrea luchadora en el caso Ycuá Bolaños, Liz Torres, pidió a las autoridades de la Procuraduría General de la República y el Poder Judicial a dar celeridad para que se haga la definitiva compra del local que ya fue expropiado. La idea es que se ponga a nombre de las víctimas para iniciar el proyecto de convertir los restos del supermercado en un museo de la memoria.
AMIGOS QUE NO ESTAN
Tengo amigos y amigas que perdieron a sus padres, hijos y nietos. Es una cosa tan triste porque, en el caso de una amiga, ella perdió a su hijo que era carretillero y solo tenía 16 años y ayudaba a mantener a su familia. “Es una tristeza tan grande. Doy gracias porque es la primera vez que tengo la oportunidad de sacar este dolor, esta cosa que tengo en mi corazón desde hace ocho años”, manifestó la señora Concepción de Haedo, vecinal de la zona donde ocurrió el incendio.